sábado, 31 de marzo de 2012

Odio esa vocecilla con la que hablas con la gente que es más mayor que tú. Odio ese tono de niña buena que no ha roto nunca un plato. Odio ese tono agudo y dulce que me hace sentir que mi voz es lo mas horrible del mundo. Odio la actitud con la que acompañas tu voz. Si no te conociera desde hace diez años, más o menos, diría que eres la típica niña rica, mimada y consentida, que va riéndose de lo que están en la calle o hace trabajar en vano a su mayordomo por pura diversión. Desde mi punto de vista, esas personas son lo más odioso ce este mundo: van de victimas para que les hagas caso, presumen de sus cosas, te llaman la atención acortando tu nombre en un diminutivo que terminas odiando hasta tu nombre, te llaman constantemente al móvil como si la línea telefónica fuese gratis o alguno de los amigos de su padre fuese el jefe de la compañía... Como tú dices, todo se puede arreglar con dinero.

1 comentario:

  1. Me encanta tu blog, sin duda me pasaré más a menudo, aqui te dejo el mio, échale un vistacillo y si quieres sigelo :)
    http://dancemetotheendoflove-1.blogspot.com/
    Un besito y mucha suerte.

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