sábado, 31 de marzo de 2012
Odio esa vocecilla con la que hablas con la gente que es más mayor que tú. Odio ese tono de niña buena que no ha roto nunca un plato. Odio ese tono agudo y dulce que me hace sentir que mi voz es lo mas horrible del mundo. Odio la actitud con la que acompañas tu voz.
Si no te conociera desde hace diez años, más o menos, diría que eres la típica niña rica, mimada y consentida, que va riéndose de lo que están en la calle o hace trabajar en vano a su mayordomo por pura diversión.
Desde mi punto de vista, esas personas son lo más odioso ce este mundo: van de victimas para que les hagas caso, presumen de sus cosas, te llaman la atención acortando tu nombre en un diminutivo que terminas odiando hasta tu nombre, te llaman constantemente al móvil como si la línea telefónica fuese gratis o alguno de los amigos de su padre fuese el jefe de la compañía... Como tú dices, todo se puede arreglar con dinero.
Carta de lengua
Querida Carla:
He estado toda la noche viendo como dormías. Te revuelves entre las sábanas, pataleas, suspiras. Ojalá supiera con qué sueñas, saber todo lo que pasa por esa cabeza loca, poder ver el mundo como tú lo ves y sobre todo, ver lo que tu ves en mí. Aunque no creo qur me gustara, tú me tomas por alguien perfecto y no soy así, soy una persona que tiene demasiados defectos, por eso soy como soy. Normalmente personas como nosotros nunca hubieran estado juntas, tú eres preciosa y yo soy todos los problemas que tu tienes, empezando por el tatuaje que te hiciste por mí, esa A en tu hombro que hizo que me sintiera el chico más feliz del mundo.
Ahora mismo está saliendo el sol, los primeros rayos se cuelan en tu habitacióny hacen que todo brille con intensos colores. Con tus paredes amarillas todo parece mucho más alegre, me dan ganas de dejar de escribir y quedarme contigo, de deshacer todos los planes que había hecho sólo por estar contigo. Lo que más llama la atención son esos rizos de fuego tuyos que hacen de un verde intenso tus ojos. Esos ojos con los que me atraviesas el corazón y me da la impresión de que me falta el aire.
No sé porque, pero siento que este no es mi lugar y que tú te mereces a alguien mejor que yo. Te mereces a alguien a quien merezca la pena querer y que le caiga bien a tus padres. Alguien que no tenga que salir por la ventana de tu cuarto cuando pase las noche abrazado a ti. Alguien de quien estés orgullosa, alguien que le puedas presentar a tus familia sin temor a qr no vaya vestido de forma adecuaque sepa utilizar todos esos cubiertos que pone tu madre en las comidas.
Créeme, esto me duele mucho más que a ti. Y por eso me tengo que ir de aquí, porque no soporto la idea de hacerte daño. Por eso cuanto antes me vaya, antes dejaré de hacer daño. Lo que necesito pedirte es que sigas sonriendo siempre, que tr cuides mucho y que no hagas ninguna estupidez.
Siempre tuyo.
Alex
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